Voy a mostrarte mi faceta  Miguel Ángel en el proceso de pintar el techo de la Capilla Sixtina, es decir el techo de mi cocina.  No te creas ., pero esto tiene su  cosa  La perra garrapatas acaba de llegar, yo no se si tu sabes a que  tengo una perra chihuahua que no se por qué extraña circunstancia se pasa la vida pegada  mi como una garrapatas  He pensado que esta perra, como bufanda en el polo norte no tiene que tener precio, pero aquí, no veas el calor que da la hija de su madre, quien sería, en fin, ni porque le pongo la cesta a mi lado se queda tranquila, ella encima que es lo suyo.  A ver si termina mi hermano de pintar su casa y se la lleva una temporada con mi sobrina que es la auténtica dueña, yo soy la madre putativa o madrastra Sigamos con el relato
 
   Para pintar la cocina, primero hay que estudiar el terreno,  es decir, metros de plástico para forrar los muebles, hora de empezar y acabar porque la cocina es territorio comanche de la abuela y .... no se puede entrar a determinadas horas, luego está la de cacharros y tiestos que hay que no sirven para nada, pero que los tengo allí , por si.... por si me asfixio un día con tanto tiesto. Cada día soy mas zen, no quiero tiestos ,  ni  figuras ni adornos, nada, así tengo menos trabajo para quitar el polvo. Quiero muebles libres de recuerdos, cuadros, jarrones y demás pijadas, paredes vacías., yo me pongo a limpiar y voy rompiendo todo lo que me estorba.  Volvamos a la capilla Sixtina, hechas las comprobaciones oportunas, me voy a comprar las cosas.
 
     Me voy al Leroy a comprar  todo el sistema "pintar cocina por mi."  Vuelvo con todo el arsenal que ni el de Venecia.  Pongo el cartelito de prohibido el paso, aquí no entra nadie, y me pongo manos a la obra. Escalera, cada día mas estropeada, a ver si la cambio un día de estos...luego, cuando termino la guardo y no me acuerdo hasta que la vuelvo a sacar, así llevo  años.  Bien, saco el plástico enrollado para pegar por encima de los muebles.  Empiezo a desenrollar y ... no llego, me bajo , tiro de la escalera, el plástico está pillado con la pata, se despega del otro lado,  agggg!!!!, bien, no pasa nada Charito, respira, ommmmmmm!!!!, vamos,  vuelvo a tirar de la escalera y pego lo despegado, pero.... ya no pega igual, no importa, tengo cinta de carrocero, bajo, voy por ella, subo, y.... las tijeras,  ooooooootra vez para abajo, tijeras.... ¿ dónde las he puesto...veamos...dije, " las pongo aquí porque me harán falta y no tengo que ir hasta el despacho....pero ...¿ dónde era aquí?... ni idea"... respiro...vuelvo, busco las de la cocina, y sirven, corto un trozo, pero.... se me ha pegado al plástico....tiro...el plástico se pega más por el otro lado y se despega de arriba .  Parate  Charo, algo no va bien....empieza de nuevo....cinta carrocero...pegado al plástico, pégala bien...ahí...que no se despegue...ya está, sigo y sigo hasta forrar la cocina.... cuando termino.....¡joder parece la casa de ET! , cuando vinieron los científicos de la Nasa y lo pusieron todo lleno de plástico. 
 
Bueeno ésto ya está. Voy a cambiarme y me he comprado un precioso mono de pintar desechable,  que tiene hasta capucha, muy bien porque siempre tengo los flequillos lleno pintura, unas gafas superguapas para ponérmelas de protección de las mías y que veo estupendamente, cuando me miro al espejo, el científico de ET, jaaaaaaaaaa!!!! , me parto, me  acerco a la abuela y la asusto, la pobre casi la mato de la impresión, la perragarrapatas me mira raro, me sigue, normal, no quiere perderse el espectáculo, ahora viene lo mejor, mojar rodillos, mojar brochas y.......... a ver quien es el guapo que abre la lata de pintura,  horror..... el abrelatas llamado Manolito, no está, miro la lata, la observo y me digo, " Charo esto no puede ser tan difícil, tiene que tener un resorte" , antes las latas eran normales, le metías un destornillador y saltaba la tapa, ahora no........ahora llevan no se cuantos pinganillos que si no los abres todos, pos no se abre la lata, y luego queda meter el destornillador y acordarte de la santa madre del que cerró la lata, que ya podía tener reuma y haberla puesto más flojita. Tras un cuarto de hora de adoración a la lata, ya está abierta,  de pronto tomo conciencia de algo, me estoy asfixiando, claro he plastificado la cocina, la ventana y puerta cerrada, yo con el mono antipintura ,  que me da algo....y me encuentro que si abro la puerta se me desmonta medio chiringuito plastificado, claro que primero es la  supervivencia  y luego el chiringuito, abro la puerta y un aire fresquito entra, ahhhh¡¡¡¡.
 
Bien, dejo la puerta abierta mientras el plástico danza al ritmo de la brisa de levante, muy poetico pero poco práctico.  Por fn llega el momento de empezar a pintar el techo,  yo no se por qué los rodillos cuando se mojan ya los puedes escurrir hasta el infinito y mas allá, bien, lo metes en la pintura monocapa, ecologica y no se cuantas cosas mas , por supuesto antigoteo y al levantarlo, chaffffffffff!!!, toda la mano blanca, medio kilo de pintura en la mano, y el otro medio kilo en la manga del mono de pintar,   me digo, " hombre....... antigoteo puede, lo que no han dicho es antiola"  que mas que una gota gorda parece un sutnami . Charo alias   Miguel Angel se pone en marcha, al son de la Triniá, una copla que me encanta... le pego primer pasada al techo, un poquito asfixiada con tanto  plástico, pero... bien. Termino, me salgo porque me va a dar algo, totalmente deshidratada, me bebo un bote entero de Acuarius y me deleito en mi obra, pero de pronto..... se forma una bolsa y la pintura cae y se queda un pellejo colgado, ¡ noooooooooo, por Dios noooooooo te caigas!, me pongo de rodillas, le imploro, pero el techo  ha decidido que no le gusta la pintura y empieza a caer pedacitos, se está despellejando como una nordica en verano en las playas  de mi tierra .  Me quito el traje pintura, me ducho me voy al Leroy y le digo al enterao de turno, se me han abierto bolsas en el techo, me responde, con la espatulita le da hasta sanear el techo, luego con esto y luego lo lija, y luego le da pintura.  ¿ lo ha entendido? , si,  perfectamente,  me suelta una lata que pesa un quintal, una espátula y no se cuantas lijas  y me indica la caja.  Vuelvo a casa, me cambio de ropa, cojo la espátula y empiezo a sanear el techo,,,,,,, pero..... aquello no era sanear, aquello directamente era salvarle la vida al techo, se caen  tres capas de pintura anteriores, y   horror ahora .... es la bóveda de  San Pedro del Vaticano....Las palabras del enterao del Leroy resuenan en mi cabeza como el mejor del los mantras.... bien... espatula, dale hasta que quede relleno... ahora está demasiado relleno, ya no es la cúpula de San Pedro ahora es el techo de Altamira. Me siento a esperar que se seque, Mientras observo el techo como se viene abajo, ni acuaplast ni nada, no sirve. Llamo al chapuzas reunida de mi hermano. Me dice ," tu ni caso al del Leroy , coge la brocha hasta igualar, ....tiene razón funciona.   No queda perfecto....pero.... tampoco voy a organizar excursiones de japoneses a ver el techo de mi cocina, así que quien venga que no mire para arriba y ya está..
 
  Yo muy contenta, termino las reparaciones y aparece la abuela reclamando su espacio, recojo todo el tinglado para continurar mas tarde y  la dejo hacer la comida, con todos los plásticos levantados que aquello parece cualquier cosa menos una cocina, la abuela protestando , como se me caiga un plastico en la sarten comes carne plastificada, yo ni caso... sigo observando lo bien que me ha quedado el techo y lo artista que soy  y lo maravillosa, en fin, que me di un baño de autoestima que ni los baños árabes. .  Cuando termino de comer , vuelvo a contemplar mi obra de arte y.... , ahora aparecen manchas, no puede ser, joder con este techo,¿ esto que es?,  despues de hacer un estudio mas concienzudo  que la policia científica, llego a la conclusión que hay zonas que absorve todavia pintura y zonas que ya están plastificadas, así que ahora tengo el techo a nubecitas....  Llamo al chapuzas reunidas de mi hermano y le cuento, me dice,  ni que tuvieras las caras de Belmez,  le dije, nooooo las caras no, pero las nubes de Belmez si.  En fin, me dice,  lo deje secar y luego veremos que pasa, le contesto lo que pasa es que toca dar otra mano y otra mano y así hasta el infinito y más allá, anda que para eso lo llamo....
 
  Mientras decido que como el techo ya no tiene remedio por ahora, vamos a darle  un limpiaito a los azulejos y a los muebles.  Toca tirar de los plástico y ohhhhhhhhhhh¡¡¡ misterio de la ciencia, los plasticos que se autodespegaban a la mínima, ahora han cambiado de opinión y se agarran a los azulejos y a los muebles como si le fuera la vida en ello. Tiro y tiro y no se despegan, toca  subirse a la encimera  porque desde la escalera no puedo y .... se me resbala la escalera, quedando como Hercules entre las dos columnas, un pie en la encimera y otro en la escalera  con una tendencia natural a separarse, solo se me ocurre agarrarme al plástico de manera instintiva y  justo en el momento en que el plastiquito  ha cambiado de opinión y  ya no quiere estar pegado al mueble, ahora quiere irse conmigo, con lo cual, en una pirueta que ni Pinito del Oro, trapecista famosa donde las haya,  salté al suelo y caí de pie, dándome tiempo de volverme a coger la escalera que ya iba en busca de los tarros de cocina para destrozarlos, todavia no se cómo lo hice, pero espero no repetirlo porque las rodillas crujieron  de manera portentosa.  Lo que hace practicar artes marciales.... No me rompí la cara de milagro...  Repuesta del susto, decido empezar por limpiar las ventanas. Pero....para quitar la ventana, primero hay que quitar la persiana veneciana, que maldita sea la hora que se me ocurrió ponerla.  La observo y  observo y no se como se descuelga, sigo con mi filosofia que no puede ser muy complicado, pero no veo como la colocó el Manolito,  de pronto veo unos pinganillitos enanitos  que sobresalen un pelin, tiro de los tres y  la persiana se derrumba,  Oye que invento,  retiro la persiana y  quiero quitar la ventana  , pero... no puedo,  hay que sacar la secadora, pero tiene delante una llave de paso.  Pienso... vamos a ver.... Nieves, que era la señora que venía a ayudarnos,  quitaba esto, ... ¿ como lo hacía?,  coger la secadora en peso no creo, ¿será desmontando la llave?, pues si,  fase resuelta, voy a tirar de la secadora y no sale,  me doy cuenta que todo está perfectamente calculado, hay que sacarla al milimetro, vamos ni las piezas de ensamblaje de una nave espacial, encajan como mi secadora y la llave de paso y el mueble de al lado,  Saqué la secadora, y .... madre mia, hasta tigres y leones  había detrás , toca quitar todo aquello,  me encontré un pañuelo que se me había perdido, una tapadera de un bote que desapareció misteriosamente, un euro, una caja de cerillas vacía, pelusas, un calcetín,  tres céntimos y  una navajita que creía había pasado a otra dimensión porque no aparecía.  Hecho  el desescombro, accedo por fin a las ventanas y las quito, no sin comprobar que todavía tengo fuerzas, porque hay que ver que pesan las ventanas a pulso.  Me las llevo para fregarlas, cuando ,  se desata una  tormenta de no te menees que me ha fregado media cocina, 50 litros por metro cuadrado en 40 minutos, eso es llover y lo demás son tonterías, que puntería quitando las ventanas,  Cuando pude ponerlas otra vez, no antes debatirme con la tormenta, me doy cuenta que las he puesto cambiadas, ooooooootra vez a quitarlas y ponerlas bien,  Estoy echando bíceps.  Cuando terminé  estaba que había perdido siete kilos lo menos.  No he acabado pero ya no podía más así que esto continuará, porque pintar la Capilla Sixtina tiene su tiempo.... y yo llevo solo un día, continuaré informando.